Torneig germans Bisbal 2014

Rugby a go-go en Baldiri Aleu (Torneig germans Bisbal 2014).

Buenos días desde la máquina de pergeñar crónicas. Hace frío. Es de noche. Con el rostro somnoliento vamos ocupando nuestro asiento en el bus. Todavía falta para que el sol tiña de púrpura y oro el horizonte sobre el mar. Sin perder de vista a Ximo y Arnau llegamos al área de descanso de la autopista, pasando el delta del Ebro. Sopla helada y con fuerza la Tramontana, pero los chavales se calientan en un mini parque de bolas. Y ya sin contratiempos nos plantamos en Sant Boi de Llobregat, un soleado sábado 6 de diciembre, hoy en fiestas, es la Fira de la Purísima. Antes de arribar al campo de Baldiri Aleu recorremos los puestos del mercadillo ferial. Una caravana de autos vintages nos adelanta.
En el estadio ya se nota la animación que precede estos encuentros multitudinarios de escuelas de rugby. Están presentes los anfitriones de la Unió Esportiva Sanboiana (UES), el Barça, Castelldefels, Manresa y nosotros.
Delimitados los campos de juego y repartida la programación de partidos, los encuentros comienzan sin dilación. Estos torneos se caracterizan por el dinamismo y rapidez en la evolución de los partidos, lo que también suele trasmitirse al propio juego, se cambian algunas reglas y la duración de los encuentros se recorta para adecuarla al conjunto del torneo. Así que sin más ¡a jugar! Y como juegan estos chicos.
Empiezan las categorías inferiores, en edad pero no en entusiasmo, (acierto de la organización se han dividido las categorías año por año, a excepción de los S8). Les toca el turno a los S-9 capitaneados por Juancho y Carlos. Estos saben que no hay tiempo que perder, y van a aplicar su máxima en el juego, que tan buenos resultados les ha dado: toma el balón y corre. El maestro de ceremonias Juancho abre la pelota para Oscar que sin pensárselo dos veces enfila a toda velocidad por la banda, la defensa desprevenida solo es capaz de ver como Oscar corre libre a la zona de ensayo. Esto solo acaba de empezar, los adversarios de la Sanboiana o el Barça son fuertes y rudos, y en defensa todos tienen que arrimar el hombro, en estos menesteres David Meis y Asier son placadores in extremis. Carlos y Juancho apenas dan respiro al juego, en cuanto el balón se puede jugar lo pasan a un compañero o parten en pick and go. La pelota le llega a Germán que en cada acción penetra en lo más hondo de la defensa, zafándose de todos a su paso ¡increíble! Y si Germán no alcanza la línea de marca, allí está Axel escapándose en largas cabalgadas con mucho french flair. También son protagonistas de las mejores jugadas en ataque frente al Barça, Asier y David Meis arriesgando y eligiendo siempre la solución más difícil; y en la retaguardia, como zaguero que con su sola presencia amedentra al contrario, aparece el figura Marc.

Pero mientras los S-9 se dan con alegría al juego de toma el balón y corre, va creciendo cerca de palos un rumor de voces cantarinas. Observo de reojo y allí están los S-7 y 8, los Fran Boys, acompañados por María y Patri, siempre tan atentas a los polluelos del corral, por supuesto Fran es el gallo. Aquí si que no se andan con remilgos, cada acción es una explosión de juego, un festival de topetazos y pases, una orgía de carreras al bies y al través. Los niños s’en donne á coeur joie , y a los espectadores les brillan los ojos de gozo. Esto es rugby a go-go, vértigogo en Baldiri Aleu: Fran Baixauli coge la pelota y sale disparado, le dan un revolcón, pero ahí están David Mercader y Carlitos Baixauli al relevo trepidante. Nacho Montesinos junto a Alexis se aferran a la pelota o a su portador, y una vez la consiguen se la pasan a Héctor García, que juega con Fran Aparicio que a trompicones avanza, hasta que llegan al rescate Mateo y Héctor Cilleruelo, y entre todos consiguen el ensayo. Cuidado que esto no para, en tridente atacan Álvaro, Octavio y Pablo su impulso es irresistible, y a ellos se une en carrera Víctor Ribes. Los encuentros se suceden a toda velocidad, pero el ardor y las ganas de jugar no menguan. Alvaro ha perdido la cuenta de los ensayos, él solo se dedica a correr más deprisa y de que manera, como Lucas López y Siro que no paran de robar balones y atajar contrarios. Suena el pitido final pero Jorge Costa, que no se conforma todavía, escapa perseguido por todo el equipo de la Sanboiana.

De la fiesta del rugby de los jabatos nos vamos con los S-10. Y aquí senyores i cavallers la partida es. Los encuentros frente a la UES, Manresa y Barça se producen sin apenas descanso. Un ritmo trepidante se impone a la carrera, al que también contribuye el árbitro que deja jugar de lo lindo. Aquí se acabo la carrera lateral en solitario, el toma el balón y corre sin mirar a la defensa y sin el apoyo del compañero. Estamos hablando de un juego de altura, rápido, ágil, alegre, pero a la vez contundente, aguerrido, resuelto: suavitas et fortiter,ese es nuestro lema, mano de hierro en guante de seda. Un ataque sin respiro, un balón que no se agota que no se encierra, una presión en defensa siempre adelantada, un arrojo y una determinación indómita en cada jugada, un afán por superarse aunque los golpes duelan de verdad.
Ante unos contrarios en general de gran envergadura y potencia, los S-10 aplicaron el vértigo ofensivo, el off load con esmero, nada de hacer montonet, limpiar rucks y otras milongas. Si somos los primeros en llegar al punto caliente, prestos en apoyo, el balón se sirve al compañero libre, y la jugada sigue hasta superar al último contrario, que observa angustiado como todavía llegan corriendo en apoyo otros jugadores.
El equipo juega como la piedra que salta sobre la superficie del agua, au jeu des ricochets: sirve Gonzalo el balón a Alex que abre brecha en la defensa, le bloquean y rápidamente se gira y encuentra a David Marco en apoyo, David tiene ventaja fuera pero amaga al interior se va de su defensor y busca enseguida el pase hacia la banda; recibe Daniel que corre recto para fijar la defensa y servir el balón a Mario, que en carrera intenta desbordar rompiendo la cintura al contrario; le presionan al exterior y vuelve a dar el balón al interior sobre Arnau, que choca impetuoso con la defensa, le placan libera rápido el balón Gonzalo lanza a Hugo a ras, a este tienen que acudir varios a pararlo; Pau Gonzálvez recupera la pelota de manos de Hugo, escapa y encuentra a Gonzalo que parece que puede llegar solo al ensayo, pero es placado, cae y desde el suelo le da el balón a Vicente que lanzado marca. Jugadas como esta, donde el balón va de lado a lado, donde se alterna el juego de pase con las carreras en penetración, y la evasión del contrario, sin perder el rigor en la recuperación y la defensa del contrario, se sucedieron de forma vertiginosa dejando a propios y extraños boquiabiertos. Desafiar al contrario con arrojo y determinación, pero siempre con la intención de que el balón este vivo, descargando al apoyo que nos pide el balón (comunicación) para escapar hasta el final, ese fue el estilo que marco el torneo.
Si a los S 7, 8 y 9 los papás les observaban encantados cómodamente en las gradas al sol, a los S-10, en el lado opuesto, los admiraban desde la valla, mientras la parrilla exhalaba aromas ahumados y la blanca espuma rebosaba de los vasos.
Después, en el otro medio campo, les toco el turno a los S-12 de Víctor y Jorge, que demostraron con creces de todo lo que son capaces esta temporada: juego rápido y contundente, pero con la maestría de los jugadores experimentados.
Y tras los discursos de rigor la entrega de trofeos y el tercer tiempo, a campo de juego entero, desde el ventanal de la Barraca del Baldiri Aleu pudimos ver las evoluciones de un conjunto aguerrido y bien plantado en el campo como los S-14, hoy bien dirigidos por Raúl Valero.
Se termina el festival de rugby genial, y regresamos a casa con nuestro dorado trofeo, y sobre todo con la satisfacción de haber compartido una excelente jornada de rugby con otras escuelas en franca amistad y compañerismo.
¡Entrena con ganas, y sé fiel a tus amigos!

Muchas gracias a la UES por invitarnos al torneo, y a todos los acompañantes y participantes sin los cuales esta experiencia no hubiera sido tan divertida.