Perder o ganar, pero al final hay que disfrutar

S8 – Sábado 22 de octubre de 2016.
Después de una noche lluviosa llegamos al campo del Liceo con el cielo nuboso. En el campo hay seis chicos haciendo un círculo pasándose el balón, cuatro del CAU y dos del RCV. Mi chaval se va corriendo y se incorpora al círculo con toda naturalidad.
Yo tomé contacto con este deporte ya mayorcito, en la liga universitaria de Madrid. Enseguida, sin darme cuenta, lo tenía metido en la sangre. En un Colegio Mayor la cantera de jugadores era limitada, pero aun así nos daba para montar un equipo y poder competir. Llegaban los días de partido y se amanecía distinto, el cuerpo se estaba preparando para el combate, para darlo todo. Cuando llevabas el balón llevabas un tesoro que proteger y tu ejército te seguía en el ataque con fuerza, velocidad y valor. En defensa se sacaban los colmillos cuando se placaba una y otra vez. Y se acababa el partido sintiéndote más vivo que nunca y habíamos perdido otra vez. Hacemos el pasillo y todos nos saludamos. “Buen partido” te dicen y nos vamos todos a tomar unas cervezas, con la cabeza alta y sintiendo que has dado pelea y no has vendido barata la derrota. Este deporte es distinto de los demás, tiene algo especial. Muy especial.
Por eso, al llegar esta mañana al Liceo, no me extrañó ver a jugadores rivales entrenando juntos con toda naturalidad. Por eso me gustaría volver a tener siete años y poder estar en el círculo.
Hoy comienzan los partidos oficiales de liga. Tenemos hoy a dos equipos del RCV Liceo: Blancos y Naranjas, y a dos equipos del CAU: Lobos y Guepardos. Van llegando los jugadores y el campo se anima. Con los entrenadores los chicos empiezan a calentar, inquietos, con ganas de oír el pitido, como cada día de partido.
Y, por fin, llega la hora de colocarse en el terreno de juego y empezar la batalla. Desde el principio los partidos comienzan con la intensidad a tope y discurren así hasta su fin. Estos jugadores no se relajan ni un segundo, siempre están alerta para el pase, el placaje, la carrera.
Y van transcurriendo los minutos, y vamos viendo ensayos de ambos equipos conseguidos por buenas acciones individuales o, sobre todo, por el juego de equipo con el pase, moviendo y protegiendo el balón, avanzando metros poco a poco hasta culminar en la línea.
No cabe ensalzar más a estos jugadores, los nuestros y los del contrario, pues ya sabéis el compañerismo, la deportividad, el sacrificio y las ganas de darlo todo en el campo que tienen. Si comentar que en los equipos teníamos a jugadores con más experiencia y a jugadores noveles, que se han incorporado este año; yo no he podido distinguirlos en el campo de juego. Unos complementan a los otros y las ganas de jugar bien y ganar hacen el resto.
Resultados 22/10/2016:
RCV Naranja – 2 CAU Lobos – 15
RCV Naranja – 4 CAU Guepardos – 15
RCV Blancos – 6 CAU Lobos – 8
RCV Blancos – 9 CAU Guepardos – 9
Nuestros amigos del CAU han venido fuertes y han presentado una muy dura batalla. Hemos de reconocer que hoy se han llevado el gato al agua (o a la cerveza), pero nos volveremos a encontrar y volveremos a competir como caballeros que somos todos, con deportividad, dándolo todo para conseguir la victoria. Como en cada partido.