Cronica Tecnidex Verde 12 de Marzo

Elche RCU – Rugby Club Valencia Verde

Este pasado domingo el equipo Verde del RCV se desplazaba para cerrar la temporada de 1ª territorial a tierras ilicitanas, para disputar nuestro último partido contra el Elche RCU. Madrugón y autobús que nos llevó hasta el Campo de Rugby José Antonio Amorós, donde todo estaba dispuesto para disfrutar de un excelente partido de Rugby; día soleado, sin demasiado calor, césped natural al más puro estilo del recordado campo del Saler y grada llena para animar a los equipos.

Con el partido de ida aún en la mente donde se perdió por la mínima y en el último minuto, José Cuesta nos hizo un análisis de lo que creía podía consistir el sistema de juego que iban a desplegar frente a nosotros, insistiendo en lo trabajado durante la temporada y que ha ido progresando en mayor o menor medida dependiendo de los efectivos con los que hemos contado en los diferentes entrenes y partidos, pero con una clara proyección de mejora lenta y constante de donde partimos a finales de septiembre. Evidentemente el Elche es un equipo con mayor peso en la delantera y por supuesto su apuesta no podía ser otra que aprovechar tal circunstancia para ganar todos los metros posibles.

Tras el pitido inicial, el planteamiento del Elche de inicio les permitió ganar muchos metros hasta colocarse rápidamente a escasos metros de nuestra zona de marca y llegando a entrar en zona de ensayo salvando in extremis nuestros ala su ensayo con un excelente placaje y provocando el avant del contrario. De ahí a la primera de las melés que se defendió sin ceder un centímetro pero que la rapidez de su nueve les permitió pillar desprevenida a nuestra defensa para colocarse por encima del marcador cuando tan solo habían pasado 3 minutos de juego. Tras este jarro de agua fría, el equipo ni mucho menos se vino abajo, si no que siguió defendiendo metro a metro cada uno de los intentos de la delantera ilicitana de ganar nuestro espacio, provocando muchos fallos de manos forzados en ambos equipos que sometió a nuestras delanteras a una intermitente pugna de melés en las que se vio el trabajo en este sentido que se ha estado llevando a lo largo de la temporada y que nos permitió ganar las propias y llevarnos muchas de las suyas, sin que supiéramos aprovechar posteriormente el movimiento del balón para alejarnos de nuestra zona próxima a ensayo. Si bien el segundo de sus ensayos tardó en llegar y vino tras un golpe rápido del que no se reaccionó rápidamente en la defensa y que su medio hábil y rápido supo leer a la perfección.

La primera parte fue un toma y daca de melés con el consiguiente desgaste que se defendieron ante el asombro de su pack mucho más pesado, así como un excelente trabajo por parte del Elche en su defensa de nuestro juego desplegado, placando y limpiando de forma rápida que no nos permitía sacar balones limpios para seguir avanzando. Finalmente casi con el tiempo cumplido conseguíamos plantar el balón en su zona de ensayo en una jugada de trabajo en estructura y apoyo que su defensa no consiguió detener ante nuestro empuje. Nos metíamos de lleno en un partido que estaba exigiendo el máximo de nuestros esfuerzos.

Durante el descanso y tras las indicaciones de Cuesta, en las que evidenció que el Elche al haber encontrado una oposición inesperada en nuestra delantera había empezado a desplegar su juego con mayor velocidad hacia las bandas, nos refrescó la necesidad de atacar en estructuras sin que acudiéramos en solitario al contacto, así como hacer hincapié en potenciar el compromiso con el placaje que por momentos brillaba por su ausencia en algunas fases y permitía al contrario avanzar demasiados metros sin que encontraran nuestra oposición. La segunda parte se vislumbró una mejor posición en el campo por nuestra parte, más lineal y estructurada que provocó en el Elche cierta desconfianza llevándoles a tirar a palos en el primero de los golpes a su favor. Los chicos del RCV por su parte supieron reaccionar, y un balón regalado a nuestro zaguero le permitió correr cual liebre sobrepasando jugadores hasta plantar el balón bajo palos en una jugada individual de excelente factura que nos metió de lleno en el partido de nuevo.

El desgaste físico se evidenciaba por momentos en un terreno de juego que por sus condiciones se hacía muy exigente y hubieron de pasar muchos minutos hasta que el Elche volviera a plantarse frente a nuestra zona de marca y desbordar por el ala para volvernos a ensayar, y hacerlo posteriormente de la misma manera tras nuestra patada y su recepción que no supimos defender en cortina y que de nuevo les permitió aumentar el marcador a su favor. Tras esto de nuevo la falta de reacción y recolocación rápida en defensa ante un golpe de castigo a su favor les permitió ensayar de nuevo, replicándoles a los pocos minutos del mismo modo por nuestra parte en una jugada de rapidez y picardía que nuestra primera línea aprovechó ante el desconcierto evidente del Elche bajo sus palos.

Hubo unos minutos finales en los que el Elche refrescó tanto a su primera línea como a algunos de sus ¾ que les ayudó a poner una marcha más en su juego desplegado que se nos hacía difícil defender por ausencia de recolocación, al no llegar a los rucks de forma rápida que pudieran defenderse con garantías, llegando de nuevo uno de sus ensayos al colarse por el inexistente poste del ruck uno de sus jugadores. Tuvimos ocasión de ensayar en dos ocasiones más en esos minutos finales, pero la fortuna y su buena defensa lo impidió, y a escasos minutos del final volvíamos a sumar 5 puntos tras un nuevo ensayo de pick&go. Con el tiempo agotado y tras nuestra patada su pilar se abrió paso sin oposición para acabar posando el balón de nuevo y dando por finalizado el partido.

Destacar el compromiso de los chicos del Rugby Club Valencia en su viaje a Elche, el excelente ambiente que se vivió con una afición que disfrutó de un muy buen partido de Rugby y con un tercer tiempo de categoría, así como dos detalles dignos de mención por su singularidad. El debut con nuestro equipo Verde de Héctor Pino que tuvo de esta forma la oportunidad de compartir terreno de juego y muchos minutos con su hijo Santi Pino, el primero como pilar y el segundo de Tercera haciendo ambos un excelente trabajo en el terreno de juego. Y felicitar a Javi Sempere por el difícil trabajo con el que le tocó lidiar como 9 por primera vez en su vida deportiva y donde se vio que hay madera para seguir creciendo en esa posición (como jugador, en lo físico lo dudamos). La vuelta a Valencia se hizo en un ambiente de equipo distendido y muy alegre y donde las referencias a la temporada que viene eran constantes, señal que sigue habiendo ganas de seguir disfrutando de este deporte tan singular.

Amunt Rugby Club València

#SumamosTodos