Crónica Sant Cugat. 27/28-02-016.

San Cugat 2016.

“Acércanse los bandos, y durante algunos minutos sólo podéis ver un confuso tropel de muchachos que se agita violentamente en un punto. Allí está el balón y allí es donde se encuentran los jugadores de sangre y donde se ganan la gloria y los buenos puntapiés; oís el incesante golpeteo del balón y los gritos de fuera, abajo, bravo. Eso es lo que llamamos una carga, y la primera carga en un partido de la Central no era una broma en los tiempos del Consulado Plancus”.
“Thomas Hughes. Tomás Brown en la escuela”.

“Sed de balón tiene el mundo, y tú vendrás a saciarlo”.

Buenos días desde la máquina de pergeñar crónicas. 27 de febrero de 2016. Salió Franky con
sus amigos Lucas y Fran a pasear al perro, por el camino se unieron a su compis del S-10, y andando andando, llegaron a los campos de la Guirnadera, en el término de Sant Cugat del Vallés. Por otro lado atravesando, entre pinos y robles, la serra de Collserola, super delegado Santi con el animado grupo S-8 de Patri y Sergio también recalaron en el polideportivo. Y a la carrera, por los túneles de la Vallvidrera aparecieron los S-12 de Víctor con Pepe Leches pasando lista. Acompañantes de fortuna y seguidores incondicionales saltaron en paracaídas en el mismo corazón del Vallés occidental.
Al rico olor del tierno balón y la promesa de jugar bajo la lluvia, todos se apuntan al II Torneo de escuelas de rugby de Sant Cugat. A Ximo esto le huele más a macarrones, pero lo primero es disputar los partidos salga el sol, el arco iris se dibuje tras la nube henchida de agua o las ánades sagradas anuncien el final del invierno.
El jefe Fran reúne a la grey menuda en el campo polivalente, y en el primer encuentro ya han montado el belén, estas pequeñas bestias del rugby son la monda.
Los S-10 calientan con míster Tono y el capitán Bruno, se van a enfrentar de inicio a los anfitriones de Sant Cugat. A David le bulle la sangre, él que lleva en el pecho la rosa roja de Lancaster, como los leones de Su Graciosa Majestad, y tras varios intentos logra llegar al final del campo. Estandartes de febrero ondean en la retaguardia, Asier bota y rebota, y de un salto alcanza el premio deseado. Iván Bou en una carrera desesperada se le une en el logro de los puntos. Para sumar en el tanteo, Ximo atraviesa en fuerza la línea de marca. Y ya el partido revolucionado, en el postrer minuto Rodrigo levanta el balón que esperaba, acunado por Iván Juan, las manos liberadoras del ensayo.
Los partidos se suceden sin apenas descanso. Y comienza el segundo contra Castelldefels. Nos detendremos poco a narrar las peripecias de una alocada batalla, dirigida por un miembro de la sociedad “Cretinos por el juego libertario”. En la que cabe destacar la bravura de todo el equipo a pesar de…, y el ensayo de Álvaro, campeón ante la adversidad.
Para concluir la primera jornada del torneo, un épico partido digno de los anales militares, con la visita de Víctor Aranda y familia. En el campo de batalla dispuestos a arrasar la línea defensiva por cualquier medio la U.E.S. (Unió Esportiva Santboiana), sobre todo un jugador de cabellera incendiaria que resopla como un toro. En los primeros embistes toma la U.E.S. al asalto la zona caliente del RCV LF Tec. Se masca la tragedia como en el partido anterior (esperemos que el juez no sea simpatizante de la dichosa sociedad). La Santboiana se adelanta en el marcador con tres intentos. Pero ha llegado el momento de levantarse en armas, de echarse al campo de cabeza. Asier toca a rebato, y despliega toda su panoplia de tretas; pero como un equipo atacado de un brusco impulso, todos responden a la llamada: Ximo enfurecido; Álvaro asaltando el campo contrario a toda velocidad; Jorge lanzándose al ataque sin esperar un mañana; David aferrándose al balón como si fuera el último; Iván y Pablo Bou peleando con furia al límite del fuera de juego ; intratable en defensa Rafeta a prieta los dientes; Fran y Axel dando salida al balón con presteza y buen juicio.
Crece en la banda la emoción por momentos, los hijos de los leones están luchando a brazo partido, se oyen latir revolucionados sus pequeños corazones. Rodrigo lanza el ataque como si fuera su última esperanza; Iván Juan no se arredra ni ante el más poderoso; Óscar toma nuevos bríos, y a Mael le encanta sumarse con alegría a la pelea. Incluso Franky, que padece de tabardillo se anima. Y Bruno, novel en esta plaza, se ha atado los machos bien fuertes.
Al final se consigue igualar el partido, en quince minutos no se puede pedir más, 5 a 5, con dos ensayos de Ximo, otros dos de Asier y uno de Álvaro. Un encuentro luchado de poder a poder, que merece un buen descanso.
Tras el tercer tiempo, chocolate para los que todavía aguantan, y partimos al albergue. En la ladera de un monte más alto que el horizonte se halla el castillo. Por el camino, empinado y sinuoso, un jabalí nos pregunta si somos cazadores, tiene curiosidad, pues nunca ha visto uno.
Mientras esperamos la cena y nos instalamos, llueve en la montaña. Y por la tele se disputan el Torneo ingleses e irlandeses. Luego a dormir con los angelitos, otros a celebrar el cumple de José Luis, el alegre gabacho. Pero nadie sospecha de la visita nocturna del Zorro.
Amanece, abandonamos la montaña, y por el túnel de nuevo a Sant Cugat. Segunda jornada, hace frío pero luce el sol. Abren la jornada los S-12, que con grande esfuerzo logran un meritorio tercer puesto. ¡Bravo!
Los S-10 se preparan para su primer encuentro frente al Sitges. Un encuentro trabajado en el que no se concede ningún ensayo, y se logran cuatro de Fran, Iván Bou, Asier y Rodrigo, en jugadas bien entrelazadas.
De seguida nos enfrentamos al Barça. Partido confuso y trabado en el que la lucha cuerpo a cuerpo, y la defensa prima sobre el ataque ordenado. Se logra un empate merced a los ensayos de Álvaro y Pablo. Quizá una mejor elección táctica: jugar a la mano buscando la ventaja en las bandas y algo más de suerte, nos hubiera permitido lograr la victoria.
Pero el torneo llega a su fin, y nos espera una prueba de fuego con nuestros vecinos del CAU, a la postre ganadores del torneo. Conociendo su potencial animamos a los chicos y les incitamos a pelear y divertirse con el balón. El partido es duro en defensa, pero damos la cara y no bajamos los brazos, aunque es difícil resistir las embestidas del fortachón Juanmi.
La angustia se refleja en los rostros imberbes, ante la presencia de un enemigo superior en número y fuerza, ante la proximidad de la muerte. Pero estos soldados posen un gran corazón, su valor no se cuestiona, todos siguen a su capitán, sabedores del peligro acechante. Desesperados lanzan fuego de artillería, pero como último recurso solo queda el asalto trinchera a trinchera. A muchos, el cuerpo cubierto de barro, la sangre les brota por debajo del casco.
Álvaro, que baila en las olas más ligero que un corcho; y Asier, que corre moteado de lúnulas eléctricas; campeones indestructibles, capaces de desnudar la defensa como un amante experto, y correr hasta la playa del ensayo como si tal cosa, suenan la última carga, sabedores de que pueden morir en el intento. Han perdido la batalla, pero han logrado el objetivo luchar hasta el final.
En cada partido de rugby se libra una batalla, pero no es la guerra.
Tras el partido no nos queda más remedio que anunciarles a los chicos nuestro sincero juicio: “Sin duda recordaremos con emoción, el gran honor de habernos encontrado al frente de un puñado de chicos dignos para siempre de nuestro respeto”.
Finaliza el torneo, y los super S-8 levantan su merecido trofeo de campeones, hay reparto de medallas para todos, y merienda; mientras los argentinos del CASI (Club Atlético San Isidro) dan buena cuenta de los catalanes.
Lucas y Mauro no se han perdido detalle de las tribulaciones de sus amigos.
A algunos les duele la cabeza, y parece que tienen el cuerpo de otro, a pesar de ello soportan con resignación el tedioso regreso en bus a valencia.
Muchas gracias a todos los que viajasteis con nosotros, y a la próxima más y mejor.
¡Entena con ganas, y sé fiel a tus amigos!