Crónica S8 GRUPO LICEO – 21/11/2015

Es sábado. Suena el despertador. Abres un ojo y piensas “Nooooo… ¡hoy también tengo que madrugar! Voy a aguantar 5 minutitos más…”. Notas una ligera sacudida. Vuelves a abrir un ojo. “¿Y ahora qué pasará?” Susto. Y ahí está él. Sonriente. Preparado. Con cara de haka… ¡Cáspita! Uniforme, medias, botas y casco puestos. ¿Pero que tendrá el rugby? ¿Qué tiene que entre semana no hay forma de levantarlo y el sábado salta como un muelle? ¡Pero si hasta se ha atado los cordones de las botas! (lástima que a partir del domingo le vuelva la amnesia…).

Este finde toca el eterno rival, y en su casa. Las verdes huestes del RCV TECNIDEX desembarcan en el campo del río para pasar una magnífica mañana con los amiguitos del CAU. El tiempo no acompaña. Empieza el fresquito. Nubes. Viento. Nada para empañar una buena jornada de rugby.

Hoy no hablaremos de la ilusión que transmiten nuestros chavales. Ni de su alegría. Ni de la fantástica labor de sus entrenadores. Ni de sus primeros placajes o esos rucks que los más peques tienen que aprender a limpiar, algo que los “veteranos” empiezan a dominar. Ni de esos ensayos que desatan el jolgorio de los entregados papis. ¿Qué tendrán los mini rugbiers del RCV que sus padres llegan a la afonía jornada tras jornada? Y únicamente a base de animar a los suyos, sin una mala palabra… en fin, cosas de este extraño deporte del oval.

Hoy subimos a la calle y vemos los partidos desde arriba. Y observamos que el RCV ha presentado 3 equipos, los mismos que el CAU. ¡Y eso que no hemos podido venir todos! Desde arriba se ve rugby en estado puro, 3 partidos simultáneos, gritos de ánimo, aplausos, carreras, ensayos. Dinamismo. Rotación de equipos y vuelta a empezar. Entonces piensas lo que algún veterano te contó alguna vez. Que el RCV es el único club de Valencia en haber ganado la liga española. Pero que luego cayó en un pozo. Que está tratando de salir de él. Y desde tu desconocimiento observas que por cantera no será… Claro, al club todavía le queda un buen camino por andar, al igual que a nuestros chavales. Pero cuando ves a nuestros rugbiers crecer día a día tal y como lo hacen… ¿Quién nos impide soñar…? Dos nuevos ensayos de los aguerridos verdes y final de los partidos. Es hora de volver a bajar al campo. Esperan los bocatas del tercer tiempo.

¡¡¡Al ataqueeeeeeeeeee!!!