Crónica S10 (con perdón de Albert)

21/Nov/2015
La jornada se preveía dura para nuestros jóvenes rugbiers de S10. A las numerosas bajas se sumaba un tiempo gris, ventoso, ligera llovizna, bajada de temperatura… Estrenábamos de locales el campo de 4 Carreres. La reciente pérdida de Jonah Lomu todavía en el recuerdo. Nada menos que Abelles A y CAU B con quienes disfrutar de una sabatina mañana con el oval. Por si fuese poco, la máquina de pergeñar crónicas habíase tomado el día feriado, y un novel en estas lides debía asumir las funciones. Nada hacía presagiar el desenlace final…

Después de disfrutar de dos encuentros en el río, ganados al CAU con rocosa habilidad, seis de nuestros aguerridos S8 venían a completar las hoy reducidas filas de los S10. Nuestros entrenadores armaron dos equipos muy diferentes, con estrategias de juego opuestas, para afrontar ambos choques. Las circunstancias hicieron aguzar su imaginación. Pudiera parecer difícil dadas las importantes bajas; resultó ser todo un éxito vista la entrega y el coraje de nuestros valientes jugadores que obtuvieron sendas victorias.

El circunstancial escribiente prefiere no mencionar hoy nombres, pues hoy no hubo nombres jugando, hoy hubo EQUIPO con mayúsculas. Hubo hermosos placajes, entramos a limpiar ganando los rucks, hubo pases, pases, pases, jugadas moviendo el oval de un lado al otro del campo, finalizando en ensayo. Hubo apoyos. Entrábamos al choque y siempre había un compañero detrás, generoso, ayudando. ¿Alguien ha dicho ensayo? Hubo ensayos, de todos los colores, de fuerza, de astucia, hubo quiebros y pillería. Uno tras otro, el pobre Albert, sudando pese al tiempo, no daba abasto tratando de anotar los autores para rellenar la estadística. Las malas lenguas dicen que esa noche, lejos de descansar, despertose varias veces, sobresaltado, creyendo haberse olvidado anotar alguno de ellos…

Y por supuesto hubo fallos, seamos realistas. La defensa todavía no es el rocoso muro que sin duda llegará a ser. Algún atragantamiento de balón y carrera transversal… Mucho que mejorar y mucha temporada por delante, pero con una fantástica base ya adquirida. Lo que nos lleva a ensalzar el potencial de estos chavales que sólo pueden crecer, crecer y crecer, sin duda también en altura. Fran acabó sin palabras, afónico de tanto animar a los suyos; Bruno se quedó sin palabras, tan gratamente sorprendido con lo que veía. ¡Bien, bien, lo que se entrena luego sale en los partidos! dicen que llegó a articular en una ocasión…

No haremos mención de los entregados padres… Este improvisado cronista no tiene palabras para describir sus ánimos y emoción, nada que no repitan partido a partido, haya o no jamón al finalizar. Las cervecitas, frías, para rematar, como siempre bien merecidas.

Pido perdón por adelantado, pero sí mencionaré un nombre. Sólo uno, permítanme la licencia, pues una de sus acciones resumió la bravura mostrada por todos nuestros chicos. En un lance del partido, desarmaba el CAU nuestra defensa, y una de sus rojas gacelas dirigíase, ya sin obstáculo, a plantar el oval en nuestra zona de ensayo. Se daba por hecho, cuando apareció de la nada el más pequeñito del partido. Pequeñito por el tamaño, entiéndase, pues es grande como el que más. Lanzose entonces Carlitos a ejecutar un tackle de manual, sobre la misma raya de marca, a un rival una cabeza más grande que él… y sobre la misma raya lo tumbó y provocó que se le cayese el balón. Evitó el ensayo.

Disfrutar, compartir y luchar hasta el final. ¡¡¡RCV S10 es puro RUCK & ROLL!!!