Crónica S-10.10-01-015.

¡Atrapa ese bicho!

Buenos días desde la máquina de pergeñar crónicas. Aunque es invierno, como en esta mañana de sábado luce el sol y calienta, Emi y Ximo dos escarabajos peloteros, que les gusta más jugar al balón que comer golosinas, se han ido al río para corretear con su pelota de estiércol. En cuanto sus amigos los bichos los han visto venir, se han conjurado para echar partido. Los grillos Germán y Axel van cantando con sus patas traseras; Asier y Arnau dos saltamontes que aparecen de rebote, mientras Marc el tijereta y Pau chinche Gonzálvez llegan arrastrándose entre la maleza. Y volando a toda mecha Oscar el mosquito, Vicente el avispa y Guille hormiga atómica se unen al grupo.
Ahora hay que buscar contrincante a quien desafiar, y este grupo de caballitos del diablo, que brillan como luciérnagas, venidos de aguas arriba a las charcas mansas del cauce, parece dispuesto a pelear por la pelota.
-Pues no se hable más, vamos a jugar, dice Axel el grillo tomando la pelota.
En la primera jugada el balón le llega a Emi, que rodando rodando se da de bruces con los caballitos, no quiere soltar la pelota y en su ayuda llega el otro escarabajo Ximo, y entre los dos avanzan como tanques.
Esta vez Axel le pasa el balón a su amigo grillo Germán que juega alegre igual que canta, pero cuando toman la pelota los saltamontes Asier y Arnau, el juego salta y rebota con más energía.
Los caballitos del diablo son poderosos voladores que van a sus anchas sobrevolando la superficie del agua, pero en terreno seco se ven sorprendidos por el fugaz mosquito Oscar y el veloz Vicente avispa. Contra Marc el tijereta y Pau chinche Gonzálvez no pueden hacer nada, pues estos se arrastran ágilmente entre la hierba y las piedras. Aunque si la pelota le llega a Guille hormiga atómica, les hace bailar a los caballitos del diablo de tal manera, que caen mansamente como aviones de papel.
De repente, cuando están en lo mejor del juego, llegan unos chicos con un balón redondo. -¡Atrapa ese bicho! Grita un niño. Y tienen que escapar todos corriendo y volando. Ya quedarán otro día para jugar.
El saltamontes Arnau, Vicente el avispa, Pau chinche Gonzálvez, Oscar el mosquito y el grillo Axel se quedan con la pelota y se van río abajo a buscar nuevas aventuras.
Así que un rato saltando y otro volando llegan nuestros amigos cerca de la Punta, y en una verde pradera se encuentran a otra panda de bichos que quieren jugar partido.
Bichos de todos los tamaños y colores conforman este equipo animoso: Hugo el ciervo volante, y Alex el escorpión poseen armas desafiantes; Carlos es una pulga y su amigo Luisón un pulgón; a David Marco y David Meis les gusta corretear para eso son escarabajos correcaminos; y su pariente el escarabajo tigre verde Pau Caballero corre y vuela en los parajes soleados. Daniel es un saltamontes amigo del grillo-parlante que corrigió a Pinocho; Juancho garrapata y Gonzalo ciempiés aparecen por sorpresa; y el escarabajo Goliath Héctor y el grillo weta Roberto son dos buenos ejemplares.
Mientras los bichos preparan su equipo, un grupo de robustos abejorros les retan, a ver quien se lleva la pelota de estiércol. Estos abejorros son recelosos, piensan que los bichos han venido a por la miel de su colmena, y con su poderoso vuelo zumban en el aire formando una peligrosa escuadrilla.
Los bichos son alegres jugadores afines a la táctica de la escaramuza, tan apreciada por las partidas de bandidos, pero esta vez se ven superados por el ejército abejorro, que avanza con fuerza y disciplina. Al poderoso escuadrón volador de los abejorros responde con valentía Vicente el avispa, que no encuentra el ansiado hueco. Los escarabajos revolotean a veces pero también se ven superados. En lo más caliente de la pelea siempre están presentes Juancho garrapata y Carlos el pulga. La pelota vuela, Hugo el ciervo volante y Héctor el escarabajo Goliath siguen en la brecha, junto a Roberto el grillo weta, pero el más valiente, el que nunca desfallece es Pau Caballero el escarabajo tigre. Cuando consiguen la pelota los saltamontes Daniel y Arnau parece que el juego va a rebotar, pero el avance no prospera lo suficiente; los escarabajos correcaminos David Marco y David Meis intentan siempre lo más arriesgado, y Pau chinche usa la astucia para robar la pelota. Luisón pulgón piensa que puede hacer tan bien como Pau chinche y atrapa la bola, ve llegar a Gonzalo ciempiés que engaña a las abejas, y se va corriendo a marcar. La abeja reina dice que no vale, que su cabeza se ha salido del campo, pero si el balón lo llevaba con sus patas anteriores. El juicio de Su Majestad es inapelable. Lástima, la jugada bien valía el premio.
Pero no acaban aquí las oportunidades, Alex el escorpión no se rinde nunca, y los demás bichos saben muy bien que su ataque puede ser mortal. Acelera con precisión y coraje por los huecos y al fin consigue escapar hasta el final.
Los bichos han dejado la pelota hecha unos zorros de tanto jugar. Y después del partido las abejas invitan en su colmena a miel y requesón.
¡Bicharraco, sabandija entrena con ganas, y sé fiel a tus amigos!

Resultados: Sta. Cruz – Poli 13 – RCV. LF. Tec. 15
Ensayos: Vicente (7), Guille (5), Arnau (2), Asier (1).
Les Abelles negro 4 – RCV. LF. Tec. 1
Ensayos: Alex(1).
Muchas gracias. Entrenadores S-10.