Crónica M-8. 4-05-013.

¿Pero qué hacen tu madre y mi padre?

Buenos días desde la máquina de pergeñar crónicas. ¿Qué pasa hoy, por qué vienen las Mamás y los Papás en ropa deportiva, y pisando fuerte? Bueno, no es la primera vez que aparecen de esta guisa. Pero desde luego no en tan gran número, y con esos aires desafiantes. Veamos que se traen entre manos.
De momento se van colocando, como los niños, el aderezo de las cintas del rugby tag. Víctor reúne a padres e hijos, para dictar las normas del juego. – ¿Tu te has enterado de algo…, pues yo tampoco?- dice Germán.
Desde luego este espléndido día de primavera acompaña para una jornada de rugby en familia. Así que suena el silbato, la pelota sale por los aires, y claro como José es tan alto se hace con ella, y corre a grandes zancadas. ¡Pásala gritan los niños! Y como no, se la pasa a su hijo.
Los niños, hoy en su mayoría, se saltan las reglas básicas: abusan de la posesión, corren de lado, o aún peor para atrás, y se enfadan si no les pasan el balón; balón que cae en las manos de Raquel, que se queja del desconocimiento de las normas, y parece mentira porque maneja con habilidad el balón, y por supuesto se lo pasa a su ojito derecho.
Héctor y Vicente van a por todas, ¡cuidado que la pelota la carga el diablo! Y ahí que acaban rodando por el suelo. Correr por la banda con buen criterio, es lo que más le gusta a Nacho, y a Ximo repartir el juego para que el balón siga vivo. Silvina, que se ha escapado de la pista de padel, aporta ese toque de calidad de su tierra Argentina.
De vez en cuando hay cambio de equipos y de árbitros, pero la fiesta y el jaleo continua en el Liceo. El gran capitán Jaime Piera observa sonriente desde el mercadillo.
Ahora les toca el turno a Pepe Leches y Alberto; Pepe haciendo honor a su apodo se pega un batacazo al chocar con la roca de Greg, las gafas y la pelota vuelan por los aires, a Alberto le tiemblan las piernas, ¿correrá la misma suerte que su amigo? Los veteranos del oval, Iñigo y Germán, intentan trampear con tretas y engaños, que de nada les valen. El árbitro no ve nada, el silbato no funciona.
También participan con entusiasmo y muchas ganas las chicas más guapas: Raquel Ricós y Mar de la Cuadra. Y hay parejas deportistas: Pau y Héctor que se alían en ataque, o Magda y Víctor que juegan de maravilla.
Pero hoy destaca Meritxell, ¡que estilo, que clase atesoran esas piernas que enamoraron a Pablo!
Desde la banda ajenas al juego, charlan distraídas: Amparo, Carol, Elisabet, y Luciana con su precioso niño recién nacido.
Parece que los padres de tanto seguir a sus hijos, han aprendido a jugar muy bien al rugby.
Y tras los partidos, y para concluir, reparto de medallas a los ausentes de la final: Emi, Héctor, Alejandro, Héctor Taja y Rahul.
¡Y a entrenar duro Papis!
Toda la familia de los jabatos del RCV felicita al Primer Equipo, por tan brillante temporada. ¡Enhorabuena!