Crónica M-8. 26-01-013.

El Cuarto Tiempo.

Buenos días desde la máquina de pergeñar crónicas. Este sábado, a pesar de un viento algo molesto al principio, resulta un día estupendo y soleado para la práctica del rugby. La falta de espacio nos obliga a calentar en los Jardines del Turia, junto al puente de San José, y ahí mismo se reparten los jugadores en dos equipos, que hoy se enfrentan al CAU buen adversario, equipo bien ordenado y juguetón.
En el primer encuentro el equipo verde, liderado por Alex, nos ofrece las primeras alegrías de la mañana. Aunque priman las acciones individuales y la falta de apoyo, que el CAU aprovecha para substraernos el balón, el juego es vibrante y rápido. En el conjunto verde destaca como siempre el rugby racial de Alex, un jugador insaciable; pero también aparece en busca de grandes espacios para correr Bruno. Pau no pierde ocasión en demostrar de lo que es capaz: atacar con criterio y defender con audacia. Germán y Alejandro participan cada vez más y mejor en el juego. Y Oscar es un torbellino, un jugador veleta. En el partido se suceden las jugadas veloces y atropelladas. Pero de vez en cuando surgen destellos impresionantes de buen juego, como los slaloms de Guillermo, autor de un bello ensayo, y de un mejor placaje; o la jugada plena de determinación y acierto de Didac, discípulo hoy del Docteur Pack de Mazamet. Pero el que ha demostrado, tan pequeño, sus cualidades de aguerrido rugbymen es Carlitos, placando como mandan los cánones, a jugadores que le doblan en talla y peso, a centímetros de la línea de marca. Otro hombrecito que se unió a la fiesta con alegría fue Hugo.
Y a este estupendo encuentro le sucede, si cabe, otro mejor. El equipo blanco juega desmelenado. Este equipo cuenta con el extraordinario Mario, que hizo otra exhibición. Pero tras él hay un conjunto de fieros luchadores. Emi nuestro hombre fuerte en el paquete, ya ha descubierto lo bueno de jugar en equipo; y ese jugador inquieto, valiente y dispuesto a cualquier cosa es Héctor. Al CAU le cuesta encontrar la falla por donde penetrar, y sin embargo los blancos asestan punzadas hirientes. Luis y Arnau son los lugartenientes de Mario, audaces en el ataque y sobre todo defensores intrépidos al rescate. David y Juancho han destacado sobremanera en ataque manejando el balón y encontrando el hueco, siempre bien en apoyo y al relevo. Aunque poco a poco, el que está dispuesto a demostrar su ignoto potencial es Axel. En este encuentro el adversario se ha visto desbordado por el juego arrollador, del que ha sido protagonista Nacho, cada vez más incisivo, intuitivo y alegre. Y no hay que olvidar la aportación siempre fresca de Pablito, un auténtico gaznápiro.
Tras estos dos encuentros se impone una sesión fotográfica, algo desordenada. Y llega el turno de nuestro enfrentamiento entre blancos y verdes, pero también está el tercer tiempo ofrecido por el CAU; y Germán no perdona su bocata de salchichón de gorrino, ni sus amigos tampoco. Así que se pospone el partido, hoy vamos a jugar “un cuarto tiempo”, novedad introducida por estos jugadores que no reparan en contratiempos. El cuarto tiempo resulta un entretenido partido dirigido por Víctor para mejorar el juego organizado y en equipo.
De nuevo se disfrutó de otra estupenda jornada de rugby, en la que grandes y pequeños gozaron de la magia del oval. Agradecer la presencia a todos está mañana, y en especial a Germán árbitro. ¡Y a entrenar duro chicos!

Resultados: RCV verde-4. CAU-5.
RCV blanco-4. CAU- 2.
Ensayos: Mario (4), Alex (2), Guillermo (1), Didac (1).