Crónica jornada del 18-02-012.

Les Abelles VS. RCV. 18-02-012.

Buenos días desde la máquina de pergeñar crónicas.” Bastaría decir que soy Víctor, el entrenador que mató al delegado de la federación”;… La crónica de hoy podría empezar así, pero no es el caso.
El caso es que Víctor tomó el autobús para dirigirse a los campos de juego, y no sabe como apareció lejos de su casa, en un camino, que entre grandes arbustos, llevaba a las riberas de un caudaloso río, donde crecía la hierba alta y fresca, y el bosque tropical era frondoso y se oían susurros y grititos. Al llegar a un cruce de cuatro caminos, se encontró al diablo que le concedió la facultad de comunicarse con los animales.
Y he aquí que se le presentó la ocasión. Un bello ejemplar de joven león se acercó majestuoso, Víctor quedó paralizado, y el león le habló:- Hola soy Javi, el león indomable, y me gusta jugar. Y junto a él se acercaron temerosas otras bestias de magnífico aspecto. Me llamo Sergio, dijo una pantera negra de noble porte, y también me gusta jugar. Soy Mario, dijo con una delgadita voz un grácil y pequeño springbok. Un suave y flexible guepardo respondió: -soy Miquel, ¿jugamos? -Buenos días, somos Iván y Nacho, dijeron unos ositos de pelo enmarañado. Queremos jugar, dijo el tigre Alex con desafiante mirada. Un pequeño felino pasa entre las piernas de Víctor: ¡Ah! tú eres un puma. No, contesta soy un yaguareté, y me llamo Gonzalo. Luego se acercaron cuatro hermosos ejemplares de búfalos que saludaron al rey. Es Mi guardia personal, dice el león. Soy Luis, yo Bruno, yo David, y yo Beltrán. Y de lo alto de los árboles se descuelgan tres monos astutos y curiosos. Se presenta Quique majestad, y Manuel, y yo Juancho. Les acompaña un simio albino: – soy Ivanchut y te quiero, le dice a Víctor, aupándose a sus hombros. Todos son adoradores del gran simio Tecni, un mono tótem.
Entre la algarabía de la selva solo se oye: ¡Queremos jugar, queremos jugar! Los monos traen un balón oval de piel de cocodrilo. Víctor los ordena: los más fuertes delante, los más rápidos detrás, y en el medio los monos. Acuden más animales, sobre todo grandes gorilas de pelo negro y anaranjado.
Empiezan a jugar, todos corren tras la pelota, y a la potencia de los búfalos se une la velocidad de los felinos, la agilidad del antílope, y la astucia de los simios, que al menor descuido roban el balón.
Finalizado el partido, todos van a refrescarse al río, mientras Víctor se esfuma por encantamiento. Las bestias están contentas y gritan gozosas al jugar en libertad.
Yo tomé otro autobús, en la selva hay serpientes venenosas que pican. Me fui a los campos de Cuatre Carreres, y pude disfrutar de bellas estampas de rugby en estado puro. Entre otras muchas: Mario nos ofreció una espectacular carrera, quemando la línea de touche, que bien valía el premio final. Javi protagonizó la jugada del partido, desafiando a todo el equipo contrario, arrolló con potencia a todos a su paso, y consiguió el ensayo. Pero igual o mejor fue el ensayo de Sergio, pues participó todo el equipo en sucesivas fases de recuperación y apoyo; Sergio en fuerza lograba el ensayo. Alex también logró otro buen ensayo, con su estilo mezcla de fuerza, velocidad, habilidad, y un toque de pundonor.
Terminamos la mañana con un buen tercer tiempo, acompañados de las pequeñas bestias de los M-6. Hubo torneo de padel, y estupenda como siempre colaboración de todos los Papás. En fin gracias por otra bonita jornada de rugby. ¡Y a entrenar duro chicos!
Resultado: Les Abelles-6.RCV-5.