Crónica jornada 24-03-012.

VUELVEN LOS DUENDES.

Buenos días desde la máquina de pergeñar crónicas. En esta linda mañana de primavera hemos salido a pasear por el bosque, Pablo lleva un silbato al cuello, y yo dos balones ovalados en la mochila. En esta época del año los animales y las criaturas fantásticas se sienten atraídos por el renacer de la naturaleza, y gustan de merodear fuera de sus guaridas.
En un claro, sembrado de verde yerba, del bosque de los Cuatro Caminos, nos topamos de repente con un grupo de traviesos duendecillos, especialmente turbulentos en esta mañana primaveral.
A Pablo le intentan quitar el silbato y se lo manchan de babas, se suben a mi espalda y me roban los balones, esas pelotas ovaladas les encantan a los duendes.
Así que Pablo y yo decidimos como dos aprendices de brujo jugar al rugby con estos animados espíritus selváticos.
Repartimos a los geniecillos indómitos en dos equipos los verdes y los blancos; los duendes aunque pequeños gozan de muy distinta condición entre ellos, pues los hay menudos, grandes, rubios, morenos, nerviosos, sosegados, burlones, cascarrabias, pero todos son cabezones, risueños, peleones, muy divertidos y juguetones.
Bueno empieza el partido y a pesar de que los duendes no son muy amigos de las normas, les exigimos respetar el juego y a los compañeros. Les dejamos chutar el balón como saque de inicio, pues a los hombrecillos les encantas eso.
Y apenas cae el balón en el campo contrario que sale Alex, un duende de puntiagudas orejas y fuego en los ojos, como una bala y los talones le pegan tan fuerte en el culo que le salen chispas, y marca el primer ensayo, todos gritan de alegría; y solicitan el balón para ponerlo en juego con el pie. Y ahora le toca el turno a Mario, que en lo de las carreras, emula a las mil maravillas a su amigo Alex, sale disparado, melena al viento, y vuelve a traspasar la línea de ensayo; mientras otros díscolos duendes ajenos al desarrollo del partido ruedan por los suelos.
Sigue el encuentro y entra en acción Javi un poderoso duende, que aparta a todos en su camino con grácil desparpajo y potencia, hay que animar a los excitados trasgos para que le atajen, en sus enloquecidas arremetidas. En este juego de fuerza y velocidad le secunda el magnífico Sergio, hoy más displicente que de costumbre. Un grupo de anárquicos duendecillos entre los que se encuentran Pau, Rubén, Juancho e Iván siembran el desconcierto con sus acciones surrealistas. También aparecen los hombrecillos con habilidades poco frecuentes, el astuto Miquel capaz de escapar de todos sus perseguidores con el engaño como subterfugio; o el diestro Arnau tanto en la carrera, como el pase o el placaje. Si un balón anda suelto allí están David y Luis que del suelo lo recogen y firmes se van al ensayo. El que no pierde ni una sola ocasión, así sea en ataque o en defensa, es Sento un belicoso duende. Hay geniecillos que dadas sus mágicas artes aparecen como por encantamiento en el juego, y luego desaparecen, así son Gonzalo Chico, Bruno o Beltrán. Manuel es un duendecillo sonriente siempre preocupado por el resultado del encuentro; e Ivanchut, que también pregunta por el tanteo, es el duende Volantines que cada vez que aparece revoluciona el partido.
Llegan las postrimerías del encuentro, y les damos libertad para que el juego sea más “salvaje” si cabe, esto parece gustarles y gritan de alegría, a pesar del agotamiento. De entre todos los duendes los más atentos y que suelen tentarse la ropa, o sea los que menos tonterías hacen, y son jugadores buenos están Nacho, Borso, Gonzalo y Quique.
Hoy los duendes han aprendido que jugando en equipo pueden hasta con los más fuertes. Cerca de nosotros otras diminutas criaturas más pequeñas que los duendecillos, también se han animado a jugar son las pequeñas bestiezuelas M-6, con sus magos Greg y Héctor.
Esta visto que el cambio estacional altera a estas inquietas criaturas, que alegres y felices marchan, tras el agotador ejercicio, a casa. Recordad el viaje a Boadilla, y ¡a entrenar duro chicos!
Resultado: Verdes 8-Blancos 8. Máximo realizador: Javi. Jugador destacado: Mario