Crónica de las semifinales

Tras haber quedado 4 en la liga regular, el s16 disputaba la semifinal contra el CAU.
Y de nuevo volvimos a ser el equipo de las dos caras de toda la temporada.

En este caso la primera cara de la moneda fue en la ida y los 15 primeros minutos de la vuelta, un equipo que desde los primeros minutos de juego se muestra sin ganas de sacrificarse, que juega sin intensidad y que cede todo el protagonismo al rival; no éramos capaces de enlazar dos fases en ataques, proteger un ruck o hacer un solo placaje ganador (ni subir a presionar). Esta era la misma cara del equipo que era capaz de estar empatado frente al inter 20min o incluso recibir 3 ensayos del tatami en 10min.

Sin embargo, este mismo equipo tiene otra cara completamente opuesta que mostró en 45min del partido de vuelta frente al CAU, donde fuimos capaces de ponerlos contra las cuerdas en varias ocasiones y en el que buscamos ser protagonistas en el juego en ataque, encadenando fases y siendo asfixiantes en defensa, con la intención de recuperar rápidamente el balón para seguir jugando.

Pero como bien os habéis dado cuenta, esto no surge de la nada, sino que lo creamos nosotros mismos. Todo comenzó, como bien dije anteriormente, con los 15 primeros minutos del segundo encuentro, dónde volvimos a caer en ese bucle de “saco, reciben, dos fases y ensayo” en el que llegamos a recibir 5 ensayos. En ese periodo de tiempo apenas veíamos la reacción de los mismos jugadores de siempre, los 4-5 más veteranos de segundo año que siempre tiran y que como siempre tiran, los demás tan solo esperaban que ellos solucionasen las cosas.

Pero entonces, un jugador menos asiduo a este tipo de iniciativas comenzó a tomar la delantera, empezó a golpear duro en los rucks, alentar a los suyos y tratar de llegar a cada placaje (por mucho que su físico no le diese para tanto…!) y esto fue contagiándose uno a uno, y entonces cae golpeado un compañero suyo “ya está, se vienen abajo” pensamos Chicha y yo; pero lejos de eso, no hizo más que abriros los ojos y haceros entender que había sido por y para el equipo, y eso hizo que no fuese en vano su retirada del campo.

Y comenzamos a jugar. Lo primero fueron una par de posesiones larga, clave fue el sacrificio en los rucks, estábamos listos a golpearnos con tal de que no recuperasen el balón, y con fases cortas y seguras fuimos enlazando acciones. Esto comenzó a desquiciar al CAU, que no está acostumbrado a ceder la posesión, lo que se tradujo en un enlace de faltas que no hacía más que alargar nuestras posesiones.

Los jugadores empezaron a tomar confianza y sin ni siquiera darse cuenta estaban desplazando el balón y adentrándonos en sus 22. Sin embargo, nuestra falta de acierto en acciones finales nos hacía perder el balón de nuevo y con un par de embestidas nos devolvían a nuestro campo, pero de nuevo supimos reorganizarnos y volvíamos a recuperar el balón; repitiéndose esta situación varias veces más. Desgraciadamente esto supuso un desgaste tremendo para nuestros jugadores, que necesitaban dar el 100% para meterse en su campo, para perder el balón y dar el 150% para recuperarlo en nuestro campo de nuevo.

Aún nos queda un último partido, decisivo para ganar nuestra final; y este partido nos ha demostrado muchas cosas, la importancia del sacrificio individual con respecto al grupo, llevamos diciéndolo desde principio de temporada, pero creo que en este partido lo habéis vivenciado y ahora podéis entender de a que nos referimos, y que ese sacrificio supone mucho más que un compromiso verbal.

Esperamos veros a tope de energía y compromiso esta semana para preparar el partido frente al Tatami RC!!