Crónica 7-05-016.

Danzando sobre un volcán.

Buenos días desde la máquina de pergeñar crónicas. Tres coches se detuvieron. El primero lo hizo frente a una enorme puerta de bronce en la que había un hermoso y atormentado semblante del Salvador con la corona de espinas clavada en la frente. Tres hombres saltaron del vehículo y corrieron hacia la puerta, seguidos por otros quince individuos, y tras ellos ocultándose en la sombra tres duendes mágicos. Mientras se colaban de rondón desde la Vila los fieles de santa Marta.
Una vez traspasaron la puerta se encontraron en el big side verde con las porterías apuntando a un cielo moteado de borregos pintureros, que a veces se juntaban y amenazaban tormenta.
Los nuestros después de estar semanas y meses alineando miles de pases, conservando la distancia y recolocándose en los duros entrenamientos, llegaban ilusionados a la última jornada autonómica de rugby, sin sospechar la increíble prueba que les esperaba.
En esta mañana de primavera incierta los nuestros danzaban sobre un volcán, pajarillos asustados que deseaban levantar el vuelo, libres y felices hacia la zona de marca.
Con el primer pitido que da comienzo al partido se enfrentaban al CAU rojo, escuadra curtida en los cuarteles de invierno al son del chasquido del látigo. Para presentar resistencia a estos rudos contrincantes no era suficiente echarle no más que glande de mono. Así la primera parte pasó sin pena ni gloria, viendo pasar al enemigo por encima. Hasta que los duendes mágicos demostraron que el coraje no solo es patrimonio de los más fuertes. Carlitos, Pablito y Víctor, ocasionalmente, desafiaron con valerosa inocencia al ogro de dieciocho ojos; y contagiados de su entusiasmo respondieron tímidamente Franky, Iván Juan y el incansable David, o el bello Ximo cargando como un toro.
Pero aunque por circunstancias el torneo se había convertido en una inagotable rueda de partidos, plagados de trampas, la lucha debía continuar.
Sobre lo verde ya esperaba Alicante, equipo batallador aunque indisciplinado. Y pronto se produjo un intercambio furibundo de cargas y galopadas. Los hermanos Pablo e Iván Bou abrían fuego con sus carreras eléctricas y sus placajes contundentes, y a veces caían fulminados al suelo presa de esparajismos. Si muchos en el primer partido no tocaban al contrario ni con un palo, ahora la presión y el acoso en primera línea permitía allanar el camino al ensayo. Se animaban Rodrigo y Emi cargando en la boca de la caldera, rodeados de adversarios. Víctor seguía haciendo de las suyas, pero pronto le reclamaron al fondo del campo; y Carlitos incluso consiguió el premio del ensayo.
Sin descanso otra vez al tajo, ahora tocaba les Abelles naranja. Nacho y Álvaro tomaban el mando, y desde el inicio el asalto al campo enemigo era temerario y sin vuelta atrás. Ximo sediento de balones arrollaba la defensa; Nacho alumbraba el ataque con luz palmaria y Álvaro remataba la faena en eslaloms imposibles. Para acabar el partido Marco hizo su jugada de pillo ligero, y Pablito marcaba su ensayo al relevo.
La mala fortuna nos enfrentaba de nuevo al CAU rojo, bestia insaciable de colorados ojos. Pero no contaban que a pesar de la lucha desigual, Rafeta llegaba al rescate meritorio, y sin andarse por las ramas se lanzaba a tumba abierta, a si fuera para atajar contrarios o crear huecos a dentelladas en la defensa. De nuevo el osado Iván Juan con David sufriendo duros golpes daban ejemplo a sus compañeros; y en la cruenta pelea Franky con Ximo caían víctimas del combate.
Tras esta prueba de fuego, un último encuentro con les Abelles negro, un contendiente siempre aguerrido y noble a la par. No se sabía si el cansancio iba a ser más duro que el rival, pero para terminar mejor con un canto de cisne. Al coro se unieron Emi, Rodrigo y Álvaro con buenos ensayos, y Rafeta pletórico y liberal; pero brillando con las últimas luces Axel, Germán y Óscar siguieron el compás sin fallos.
Danzar sobre un volcán sin descanso fue un atrevido y peligroso ejercicio, a pesar de que los humildes maestros del balón intentamos inculcar con devoción las artes del rugby champagne, usando la ciencia infusa solo reservada a los iniciados en los ritos mistéricos, y cuyo conocimiento sincrético solamente es revelado tras largos años de carreras y mamporros, sangre sudor y reflexión, dulces alegrías y amargas desilusiones; hasta alcanzar la luz que ilumina y reconforta el alma, y cuyos reflejos ya nunca dejan de brillar. Adoradores del rugby apolíneo o dionisíaco, el fuego del oval ya anida en vuestros corazones para siempre.
¡Entrena con ganas, y sé fiel a tus amigos!

Jugaron: Iván Bou, Rafeta, Emi, Álvaro, Axel, Ximo, David, Iván Juan, Óscar, Franky, Germán, Nacho, Rodrigo, Marco, Pablo. Y contamos con el inestimable concurso de Carlitos, Pablito y Víctor.
Resultados: se perdieron los dos encuentros contra el CAU rojo, y se ganó a Alicante, y les Abelles naranja y negro.
Marcaron ensayos: Óscar, Carlitos, Nacho (2), Iván Bou (2), Emi (3), Pablo (2), Marco, Germán, Rodrigo (3), Pablito, Ximo, Álvaro (7), Rafeta (2).
Muchas gracias a todos. Entrenadores S-10.