Crónica 5-03-016.

Fantastic plastic rugby.

“Y los tres árboles* que ves allí, que avanzan hasta meterse en el campo, es un lugar muy comprometido cuando el balón se queda en las ramas, porque te pueden estrujar contra los árboles, y eso es peor que todas las cargas”.
*(Son los tres olmos del campo de juego (Big side) del colegio de Rugby, utilizados con fines tácticos y recogido en el primer reglamento de 1845).

Buenos días desde la máquina de pergeñar crónicas. ¿Qué ocurre Franky, Carlitos, Álvaro…Oscar, qué hacéis que no estáis en uniforme reglamentario y dando vueltas al campo?
-¡Ay! Patrón estamos muy malitos, nos pesan las piernas, vemos el balón doble, nos arde la frente, el pecho nos duele.
Envueltos en el sudario de la agonía, rodeados de miasmas, tos, esputos, vómitos y sudando como perros rabiosos, nuestros jóvenes atletas del oval luchan contra el estigma y los mocos. Diezmados por la enfermedad, aniquilados por la epidemia, todos deben guardar cama. Los supervivientes a la lacra y los que lograron superarla con éxito, se reúnen en menguado grupo para enfrentarse a la legión de les Abelles.
Ni siquiera los valientes S-8 han podido socorrernos y servirnos, por favor, de carne de cañón, ellos que tan bien nos apoyan en los momentos de dificultad.
Pero nuestros jóvenes atletas, resistentes a los microbios, tras largos días aferrados al duro banco de galeras, sufriendo estoicamente el embate de un mar de aguas procelosas, cautivos del caprichoso rebote del balón ovalado y la tiranía de los brutos, van a presentar batalla, aunque tengan que enfrentarse a la par a los dos equipos de les Abelles, en un impetuoso y desenfrenado encuentro.
Después de un acuerdo ventajoso para todos, que agradecemos a les Abelles, empiezan los partidos a las órdenes de nuestro árbitro favorito Dr. Matías.
Y ya saben a grandes males, grandes remedios. Intuyen los jugadores que les acecha el peligro a la salida de ese balón en el ruck, en un placaje mal engarzado, pero también han descubierto que no hay belleza sino en la lucha.
Un aliento explosivo, un ardor magnético les impulsa a correr sobre la metralla. Unas fuerzas desconocidas les empuja a la carrera al asalto violento, al salto mortal y el sacrificio incendiario.
En el primer encuentro, al principio, se quedan en la banda los pesos pesados, y la fuerza de carga recae en los más temerarios, audaces y rebeldes jugadores que no temen la bofetada ni el puñetazo. Tanto es así que Carlos a pesar de ser varado de forma ilegal, y sufrir un golpe mortal de necesidad, consigue un ensayo de castigo.
Frenar a les Abelles, que basa su potencia de penetración en la estrecha proximidad de su cuerpos en movimiento, y el coraje de sus guerreros de cabeza, es ardua tarea; pero ante la potencia de choque de estas monolíticas y disciplinadas falanges, surge en rebeldía la energía y el fervor esmeralda de Rafeta, David e Iván Juan, agresivos luchadores, hasta dibujarse en sus infantiles rostros la mueca del dolor, y brotar de sus lindos ojitos una lágrima salada.
Axel y Germán han tomado las riendas del ataque en campo abierto, lo intentan sin respiro, aunque acaben estrellándose en la empalizada que tendió les Abelles.
Entonces no queda más remedio que recurrir a la máquina de eterna velocidad omnipresente, el chico pegado a una pelota, Asier el indomable; asistido por el incansable Nacho, en funciones de caporal-medio melé, logran lanzar a Rodrigo, que rompiendo como una ola el dique de la defensa, alcanza el premio del ensayo. Esto anima al grupo, Marco Disanto y Luca arriman el hombro peleando con riesgo en la misma boca de la caldera. Fran y Emi también aportan su grano de arena, sin hurtar el cuerpo en la pelea y sin perder un balón.
Pasado el Rubicón, toca disfrutar en el segundo partido. Y resolvemos sacar nuestra arma secreta, el impasible Ximo. Que hoy se ha descubierto como atacante peligroso, no solo en el eje profundo del campo, sino también en los espacios abiertos y libres.
Emi penetra con fuerza en la primera línea rival, al relevo Nacho siempre alerta, que juega para Asier, en posición de medio apertura, amaga el pase exterior y encuentra dentro a Ximo, que arranca para no pararse más que tras la línea de ensayo; así los oponentes hayan intentado frenarle de mil maneras.
A Asier le pita el pecho como una locomotora, y tiene que descansar, pronto regresara al tajo. Su relevo lo toma Rodrigo que en varias ocasiones se hace con el balón en los puntos más calientes, y huye imparable al ensayo. Asier con Nacho vuelven al combate y hacen de las suyas, sin esperar el apoyo de corredores hoy desatados como Fran. En defensa, con estilos dispares, Marco Disanto, Luca y Rafeta no pierden ocasión de demostrar su arrojo. Encontrando o fabricando un hueco siempre aparece Carlos, y Emi con ahínco vuelve a arrancarse del maul para zambullirse en la zona de ensayo. Iván Juan recupera otro balón arrojándose sin contemplaciones a las puertas del ruck, David que siempre está al acecho prosigue la jugada con Germán, que a su vez encuentra a Asier, y este con un certero pase envía a Axel al ensayo, para finalizar el encuentro.
Más que a un brillante partido hemos asistido a un partido vibrante, dinámico, con juego solidario, buenos apoyos, continuidad encontrando al amigo, intención de hacer vivir el balón y ganas de jugar en equipo.
Con todo el grupo a pleno rendimiento, más y mejor.
Estés pachucho o fuerte como un roble, ¡entrena con ganas, y sé fiel a tus amigos!

Jugaron: Rafeta, Ximo, Rodrigo, Axel, Emi, David, Luca, Iván Juan, Nacho, Carlos, Asier, Germán, Marco Disanto y Fran.
Resultados: Les Abelles negro 6-RCV LF Tec 2. Ensayaron Carlos y Rodrigo.
Les Abelles naranja 1-RCV LF Tec 10. Ensayos: Ximo (3), Asier (2), Carlos (1), Rodrigo (2), Emi (1), Axel (1).