Crónica 11-03-017

Buenos días desde la máquina de pergeñar crónicas.
¿Por qué miran volar al dragón rojo?
Desde la orilla del río Pablo y Carlitos juegan a los ricochets, mientras sus hermanos mayores calientan con el equipo. Por el cielo pasa una sombra de lumbre que se refleja en el agua, y anuncia el inicio de las hostilidades.
Vicent y Álvaro se reparten el honor de alumbrar el ataque; Ibu y Franki de alimentar su estrategia. Cuando toca recuperar la pelota dos figuras se engrandecen: Lucas e Iván. Gael a la chita callando trabaja con pico y pala; Juan Antonio está muy contento, cada día descubre nuevas emociones. Manu, un espíritu libre del juego, se ha colado de rondón; y Alex juega como los ingleses a contracorriente.
De nuevo todos miran al cielo, una mancha encarnada eclipsa el sol, los guepardos recelan de la bestia.
Vicent antes de abrir el balón calcula la posición en el tablero; Álvaro es el apertura mágico y elige dar un salto para Pablo, que enfila recto el camino con su amigo Carlitos; al cabo de la calle se encuentran bloqueados y al rescate llegan dos fieras sedientas de sangre, Lucas e Iván. En el tajo se aplican felizmente Gael y Juan Antonio. Franki libera un balón embrujado, que Ibu no sabe negociar y Alex se enreda en su escaque; pero Manu, que pasaba por allí, se lleva tan contento la pelota hasta la línea de marca.
Aunque el partido ha terminado, Carlitos mira al cielo esperando ver volar al dragón rojo que vino de Cymru.

Retrato del entrenador adolescente.
Hola, soy entrenador por obligación que no por devoción. Y esta temporada me ha tocado entrenar a una banda de capullos, pero con el tiempo nos hemos hecho buenos colegas, son simpáticos los muy cabritos. Yo intento inculcarles las chorradas esas de los valores del rugby, pero la verdad es que me cago en toda esa mierda.
Siempre les animo a que suelten la primera hostia. Bueno delante de los padres no uso este vocabulario, les digo eso de golpe o choque violento y aparatoso, en fin puñetazo o patada. En los entrenamientos practicamos el fortiter et suaviter, y en los partidos el toma el balón y corre.
Hay dos normas de obligado cumplimiento:
1. Si el contrario no te da el balón por las buenas, pues lo consigues por las malas, o sea le das una patada en los H, y luego le pides el balón por favor, casi siempre te lo suelen dar sin problemas. Una vez con la posesión, a correr como alma que lleva el diablo.
2.Si alguno cae en la melé abierta y no quiere soltar el balón, le enseñas los tacos como advertencia; si persiste en no liberar la bola, te limpias los tacos en su camiseta, y si no tiene efecto inmediato su cuerpo es un tablao flamenco. Normalmente gritan mucho, pero sueltan su presa. Ya con el balón en las manos lo paso o me voy corriendo.
Más o menos esto lo van aplicando bastante bien, yo ya les he explicado que si no quieren que les peguen que jueguen al fútbol.
En las reuniones previas al partido visionamos pelis de Bruce Lee, Chuck Norris o Steven Seagal, a los nanos les encantan, salen como motos, reparten corbatas y patadas voladoras a tutiplén.
El otro día jugamos contra el San Roque, estos antaño eran de Derbi campeona del mundo, cadena enrollada al brazo y chorba minifaldera pegada al culo. Ahora resultan menos beligerantes, pero cuando juegan tienen sus regaños.
Nada más empezar el partido Pau engancha a uno del cuello y casi le arranca la cabeza, el árbitro decreta placaje alto, le prometo que no volverá a ocurrir. Bien hecho Pau marcando el terreno. Siguiente jugada uno del San Roque enfila la banda, Octavio le salta encima en la mejor tradición de Shaolín; el balón por los aires lo engancha David, este los tiene bien puestos, arrea contra todos y aquello acaba a tortazo limpio; menos mal que llega Nacho para deshacer el entuerto, y escapa corriendo, por el camino de un rafut le arranca el casco a uno del San Roque.
En otra jugada, melé abierta que inicia el San Roque, directamente los hermanos Serneguet le enseñan los tacos al portador del balón, que se resiste a soltarlo, pasan por encima sin mirar pelo, se oye un grito ahogado, pero el balón lo consigue Héctor; que parte de cabeza contra el más grande de los contrarios, al rescate llega Fernando, aparta sin contemplaciones cuatro cacharros que molestan y lanza a Marco, que venía corriendo de lado, al ensayo. Podéis pensar que esto acabó en mansacre, que va en cuanto el árbitro asimilo nuestro estilo de juego y los contrarios aceptaron el intercambio generoso de hostias, todo fue como la seda. En el tercer tiempo ya te has olvidado del dolor de cabeza.
Si yo cuando empecé en esto del rugby, no me enteraba de nada, solo me di cuenta al cabo de dos temporadas que el balón era ovalado.

Concerto grosso.
Patri levanta los brazos y mueve la batuta, y el partido comienza Molto vivace. Un feliz scherzo, movimiento en el juego: Ricardo toma el balón y avanza allegro ma non troppo; Edu y María, andante moderato, le dan el relevo. Molto adagio desmontando casas juega Jorge. Leo con Juanjo usan el piano-forte con técnica de tres cuartos. Y el concertino de Isma, Paul, Sergio y Curro emprende la “fuga” en allegro molto vivace.
El segundo tiempo comienza con más swing, suena el clarinete y Jorge ya se lanza en ariete; al ritmo del contrabajo Edu persevera en la pelea, y María baila sobre el pizzicato del violín. Hay un duelo entre la trompeta y el saxo, la batería va marcando el tempo, el Inter danza al ritmo de free-jazz. Juanjo y Ricardo vibran con el órgano Hammond; y Leo abraza la guitarra como si fuera a placar un contrario. Una Dixieland band con mucho swing han formado Curro, Isma Sergio y Paul, su sonido alegre y chispeante encanta en la banda.
Para el tercer tiempo de juego se organiza una jam session, donde cada uno se expresa libremente, en el tocadiscos suena “Bitches brew”.
Con el pitido final todos se unen al guateque donde se escuchan hits del pop-rock.
¡Entrena con ganas, y sé fiel a tus amigos!

Resultados: RCV verde 18(8)-Inter 3(1). Paul (5), Edu, Ricardo (1), Curro (3), Leo, Jorge (1), Isma (5), María, Juanjo (1), Sergio (2).
RCV blanco 10-San Roque 5: Marco (1), Héctor (2), Octavio (2), Fernando (1), David (2), Nacho (2), Pau, Marc, Lluc.
CAU guepardos 0-RCV naranja 11(7): Franki (2), Álvaro (2), Ibu, Iván, Alex, Lucas (2), Gael (1), Vicent (1), Manu (2), Juan Antonio, Pablo, Carlitos (1).
Muchas gracias a todos. Entrenadores S-10.