RECUPERAMOS ESTA CRONICA CATEGORIA S8 QUE NO SE HABIA PUBLICADO

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Una madre me contaba esa mañana que su hijo había estado en vela toda la noche por un fuerte constipado y que cuando le proponían quedarse para descansar, éste, escandalizado le replicaba “IMPOSIBLE! Mis compañeros me necesitan”.

Me quedé reflexionando y pensé en la magnitud de las palabras COMPROMISO e IDENTIDAD. Porque el dolor y el cansancio son lo de menos para nuestros chicos ya que tienen un sentido de la responsabilidad hacia sus compañeros y hacia su camiseta admirables. Se sienten unidos por un consistente e inquebrantable vínculo.

Esperan ansiosos la llegada del fin de semana para poder ver a sus amigos y poder compartir con ellos el amor por el Rugby.

Llevan este inicio de temporada invictos y no porque sean más fuertes, más rápidos que los demás equipos sino porque cada vez juegan más como un equipo y viven el rugby en un ambiente de compañerismos, generosidad, disciplina y ganas de competir que no son usuales en esa edad.

Este sábado vivimos lo que realmente es el rugby, una lección de vida. Las ganas y la concentración fueron decisivos. Nuestros pequeños rugbiers salieron a por todas, recuperando y protegiendo el balón como si del mayor de los tesoros se tratara. Nachete que desde que descubrió que los gigantes también caen no deja que se le escapen las piernas de sus adversarios. Mateo y Alvaro simplemente geniales! con ensayos que enardecían a todos los padres. Todos celebrando con abrazos cada uno de los ensayos como si fuesen propios. Nada pudieron frente a ellos ni los colosales de les Abelles ni los diablos rojos del CAU. Movieron el balón constantemente, con generosidad, fluidez y pasión, presionando al equipo contrario, no permitiéndoles desarrollar su juego pero sobretodo gozando del juego. En la banda, no quitaban ojo del juego, esperando impaciente la oportunidad de saltar al campo.

Los entrenadores se involucran tanto, motivan y dirigen a nuestros pequeños fieras, trabajando semana a semana para engrandecer este legado y trasmitir la pasión por este maravilloso deporte.

Y … ¿qué decir de los padres y madres? fanáticos seguidores de sus hijos…Para algunos haremos una colecta de juanolas la próxima vez!

Me gusta el rugby por es un deporte especial y se tiene que ser especial para poder jugarlo.

¡Gracias a la escritora!